“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.”

Nos dedicaremos publicar artículos que puedan ayudar a la revolución en la rectificación de aspectos que nos están afectando tanto en Educación, Salud o en cualquier otro aspecto.
 Hoy comenzaré publicando un articulo mío que fue publicado el 6 de Junio por el periódico Trabajadores, sobre la Escuela Lenin ahora que se acerca su cumpleaños 40

 
Reflexiones sobre “La Escuela Lenin”.
Autor: MSc. Lic. Antonio García Brigos
Profesor de Matemáticas de la CUJAE


El día 31 de Enero del 2013 fue un día que me hizo reflexionar mucho.  Comenzó, viendo como todos los egresados nos felicitábamos por Facebook, por correo o en persona: la amada escuela cumplía sus 39 años de haber sido fundada por Brezhnev y nuestro Comandante en Jefe Fidel. Ese día se hacía realidad uno de sus grandes sueños: crear una escuela Vocacional en la que los estudiantes se vinculaban a Círculos de Interés que eran atendidos por otras instituciones interesadas, para ir formando el amor hacia diferentes especialidades que eran de importancia para el desarrollo económico de nuestro país.

La nueva  escuela era una fusión de la Escuela Vocacional de Vento y el Instituto Preuniversitario Especial “Raúl Cepero Bonilla”, la primera una escuela Vocacional con muy buenos  profesores pero que no tenía los recursos óptimos para lograr sus objetivos y la segunda, también con excelentes profesores, pero que tampoco contaba con todos los recursos para la formación Integral de sus estudiantes. La Lenin se creaba con los más adelantados laboratorios de Física, Química e idiomas donados por la antigua URSS, teníamos piscinas olímpicas y un tanque de clavados, un gimnasio con todas las condiciones, un edificio completo dedicado a la formación cultural, un teatro y varios anfiteatros, industrias para vincular el estudio con el trabajo, etc. Tenía las condiciones para crear un estudiante integral, “el hombre del siglo XXI”.

Ya la escuela ha logrado 39 graduaciones y este año que trascurre es nuestro “año del 40 aniversario”. Por parte de los egresados va estar lleno de actividades conmemorativas. Pero al mismo tiempo  una de nuestras primeras preocupaciones ha sido: ¿tiene para el país (MINED, MES, la propia Escuela Lenin, etc.) este año la misma importancia que para los miles que hemos pasado por ella?. Para mi dolor, al parecer la respuesta es NO.

Hemos visto como, aunque hace pocos años la prensa habló mucho de la importancia de esta escuela para formar los futuros ingenieros, científicos, (y yo agregaría también dirigentes, artistas, y hasta agentes de nuestra inteligencia,  porque  nuestras escuela ha logrado formar todo esto y muy buenos, como tenemos los ejemplos de Antonio Guerrero, Moisés, nuestro querido agente Vladimir y muchísimos ejemplos más en todas las esferas del país, no se ha hecho nada, o muy poco, por ella. Esto  a pesar de ser una de las pocas escuelas internas que aún tenemos, lo que podría ser una ventaja para recibir un apoyo económico institucional diferenciado. La realidad es que incluso muchos estudiantes muy buenos han dejado de optar por ella por sus malas condiciones de vida y han ido para los pre de la calle, lo que considero una gran derrota, ya que aunque la escuela no tiene las condiciones necesarias para lo que fue creada, aún sus estudiantes reciben muy buena preparación.

¿No es posible vincular la escuela con centros de Investigación como el CIGB, CIM, Universidades, Industrias,  etc., y así poder trabajar por recuperar el espíritu por el que fue creada esta escuela vocacional?, ¿No es posible que centros del país que sientan interés en recibir en un futuro trabajadores con una buena formación, aporten para que la escuela pueda tener de nuevo buenos laboratorios, unos centros de cálculo con  conexión a Internet y muchas cosas más?.

Creo que todos unidos podemos lograr que la Escuela Lenin de nuevo tenga el esplendor que tuvo y que llegue a ser tal, que los jóvenes al poner en una balanza las ventajas de estar en un Pre de la calle y el poder acceder a todas estas posibilidades de estudios, decidan por esta última.

Yo fui estudiante,  profesor de la Lenin y  aún  sigo siendo profesor, lo que me permite tener una visión de la Lenin desde muchos ángulos. Primero la disfruté como estudiante, recibiendo una excelente preparación y motivación tanto intelectual como política e ideológica. Esto me llevó a dar el paso al frente de uno de los tantos llamados que hizo nuestro Comandante en Jefe para poder hacer los cambios educacionales de la época, el “Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech”, y me permitió tener el honor de ser profesor de la Lenin desde su fundación hasta su V graduación. En esta etapa, en la que nos vimos obligados a pasar de niños a adultos casi sin ver la adolescencia,  tuve la oportunidad de formarme junto a maravillosos profesores que me enseñaron mucho más que la asignatura que iba a tener que impartir: nos formaron como profesores con un alto sentido de la responsabilidad y compromiso con nuestra sociedad socialista. Además de que tuve el privilegio de compartir en esta etapa con magníficos estudiantes, los cuales con el paso de los años han demostrado que la Lenin marco el futuro de sus vidas con una excelente formación. Ahora como profesor de la CUJAE he tenido la oportunidad de recibir magníficos estudiantes para formarlos como ingenieros y una buena parte de ellos son egresados de esa maravillosa escuela.

Mi preocupación cuál es: ¿dejará de existir este sueño que el Comandante en Jefe logró hacer realidad? Creo que por el camino que vamos va a ser así. Sería muy triste ver convertida nuestra LENIN en un gran conjunto de edificios de viviendas. Por eso me gustaría que, junto a las autoridades pertinentes, reflexionemos  sobre este tema, encontremos las respuestas y emprendamos las  acciones para revertir esta situación, que sería el mejor regalo a nuestro Comandante en Jefe cuando el próximo 31 de enero la Escuela Lenin cumpla 40 años.